La etimología de la palabra
ECOLOGíA se remite a: Estudio de la casa
(hábitat). En otras palabras la definiríamos así:
Ecología:
Parte de la
Biología que estudia las relaciones entre los organismos
y el medio en que viven. Para poder sobrevivir, todas
las especies necesitan adaptarse al medio ambiente a fin
de atender a las necesidades básicas de energía,
nutrición, defensa y reproducción. La Ecología estudia
también lo que ocurre cuando una especie llega a su
tamaño óptimo, o sea, aquel en el que cualquier aumento
causa problemas de escasez de alimentos o
superpoblación. Entonces la especie tiene tres
alternativas: o se adapta limitando su expansión, o
emigra, o permanece en el mismo medio sin adaptarse, y por
consiguiente acelera su propia muerte y extinción.
Efectivamente, a este tipo de conclusiones hemos llegado y
estamos concientes de ello. Pero estos pensamientos sólo nos invaden cuando
requerimos pensar en ellos o cuando nos obligan a hacerlo.
Si el daño que hacemos al ambiente no tuviese los estragos
que vemos día a día, dicha cuestión no ocuparía nuestros pensamientos. Así,
para "lavar" un poco nuestra conciencia, iniciamos una búsqueda azarosa de
productos que, por la publicidad, parecen ser la "tabla de salvación" que
nos permitirá seguir trabajando (conta- minando) sin sentirnos tan mal y,
claro, sin hacernos acreedores a las sanciones del gobierno (Sedesol).
El medio
ambiente en las Artes Gráficas
La Industria
Gráfica desde sus orígenes ha precisado usar productos altamente
contaminantes, a la vez tóxicos, irritantes, inflamables, cancerígenos etc.
La exis- tencia de estos productos se prolongó por ser los únicos en el
mercado y porque eran eficientes en su aplicación. Vanos fueron los intentos
de poder introducir al mercado una generación de productos menos agresivos
al medio ambiente, teniendo los mismos resultados con los papeles
reciclados.
Hemos sido
obligados, mas no convencidos, por el Gobierno de que es decisiva nuestra
colaboración para el mantenimiento de un medio ambiente más saludable.
Nuestra autoridades sólo se han limitado a señalar lo contaminante que es
nuestra Industria Gráfica. Contaminamos todo: el aire, con el uso de
solventes, alcoholes, etc.; el agua, con soluciones de lavado, limpieza de
charolas y procesadoras de película etc; el suelo, al tirar nuestros
desperdicios de papel, trapos, tintas, plásticos, etc. En fin, somos una
Industria difícil.
La
contaminación no sólo la hacemos en nuestro trabajo, sino que la llevamos a
casa. En nuestra industria se siguen usando materiales de permanencia
prolongada que se mantienen en nuestras manos, cara, ropa, etc., ingerimos
sus residuos o los transmitimos a quienes se nos acercan o nos tocan. En
fin, damos y repartimos contaminación a diestra y siniestra.
Los nuevos
materiales que salen al mercado y se autonombran ECOLÓGICOS distan mucho de
serlo, aún no es posible elaborar estos productos con esta característica,
pero no por eso no son útiles ¡Claro que nos ayudan! Ayuda tener soluciones
que ya no nos predispongan al cáncer, que no huelan tan mal, que sean
biodegradables en un alto porcentaje, que sean fáciles de limpiar y usar.
Ahora tenemos tintas a base de aceite de soya, soluciones de lavado que se
pueden vaciar al desagüe sin ocasionar severos años, etc.