de densidad de tinta, la
tipografía a través de cinco décadas fue
cediendo poco a poco su predominio al
sistema offset por ser un proceso mucho más
rápido, más económico y de mucha mejor
calidad.
En la actualidad, son muy raras las
imprentas que utilizan aún el sistema de
tipografía. Las que aún tienen máquinas o
prensas para
este sistema - conocidas como chandler o
tipográficas -algunos las usan para la
impresión de formas sencillas que no
requieren de mucha calidad, otros para
folios, marginales o dobleces y la gran
mayoría las usan para troquelar o suajar
algunos impresos como las etiquetas, folders
u otros que llevan una forma de contorno
especial. Y Las máquinas de linotipo están
prác- ticamente en desuso. Son pocas las
personas o empresas que aún usan estas
máquinas de linotipo. Unas las tienen abandonadas
dentro de los mismos talleres, otras afuera
de los mismos y otras en museos.
Originalmente las superficies o planchas de
impresión tipográfica se construían
ensamblando miles de tipos. Cada tipo era un
bloque metálico de 2.5 cm de longitud, que
llevaba en una de sus caras una letra o un
símbolo o una combinación de ambas en
relieve con el fin de crear páginas de
texto. Los textos armados se combinaban con
xilografías, grabados o clichés para
obtener páginas compuestas con texto e
ilus- traciones.
Las planchas ya formadas y armadas, se
colocaban y fijaban en la máquina de imprimir, en
ésta, pasaba un rodillo entintado sobre la
plancha que contenía los tipos, la máquina
oprimía o prensaba la plancha contra el
papel u otro tipo de soporte, produciendo
una imagen legible.
A los formadores de los textos y planchas se
les llamaban "cajistas" y a los impre- sores
de este sistema se les conocía como
tipógrafos.
Entre los finales del siglo XVIII y mediados
siglo XIX, toda una serie de innovaciones
tecnológicas vinieron a transformar la
industria de la imprenta, entre ellas la
forma de armar las planchas en relieve.
Estas innovaciones entre otras fueron el
linotipo y las planchas de fotopolímero.
Las máquinas de linotipo, tenían un teclado
parecido al de una máquina de escribir
tradicional en el
cual, el operador escribía un texto, y la
máquina que tenía un sistema de fundición en
caliente, las reproducía en barras o
lingotes fundidos en un material parecido al
estaño. Esto ayudó mucho a los formadores o
cajistas a aligerar su trabajo, ya que en el
linotipo se hacían bloques de textos ya
formados con lo cual se evitaban estar
acomodando letra por letra.
Las planchas de fotopolímero,
eran (y son) un
sistema que utiliza una sustancia plástica
soluble que se endurece
al quedar expuesta a la radiación ultravioleta. El resultado es una plancha completa
en relieve que inmediatamente se puede
montar en cualquier prensa tipográfica para
imprimir de inmediato, evitando el paso del
formado y armado de la plancha tradicional.
Estas planchas aún se siguen utilizando en
máquinas rotativas de alta velocidad para
periódicos.
En principios de la década de 1970, las
técnicas de edición sufrieron un cambio
radical y las máquinas de composición de
fundición como el linotipo fueron poco a
poco