sando un
ligero temblor que no se preocuparan.
En la pantalla se observó por unos instantes el como se movían
lámparas, escritorios y otros
objetos del estudio
tele- visivo. Los conductores
trataban de aparentar tranquilidad dado
que este tipo de
tem- blores, según
decían, ya
les había pasado en otras
ocasiones sin llegar a
mayores consecuencias y de
pronto....¡la señal desapareció!.
Los televidentes alejados de la zona céntrica de la ciudad de
México y los de otras ciudades
de
la
república mexicana acostumbrados a ver
ese noticiero matutino, de
momento no le
dieron mayor importancia a la
interrupción en la televisión.
La señal televisiva fue rehabilitada después de las 8 de la
mañana
y el país entero
sorprendido,
se conmocionó con las imágenes
de
las trágicas escenas que se presentaban en el noticiero
matutino:
un desbastador
terremoto de 8.1 con dos minutos
de duración,
había dejado
edificios
ladeados, otros caídos,
escombros y más escombros,
gente confundida aquí y allá, el
aullar de las
sirenas de
las ambulancias... !Parecía una ciudad
bombardeada!...
 |
|
El edificio de la televisora (televisa) que
trasmitía el noticiero,
también fue de las tantas victimas
del terremoto, eso explicaba el
por qué de la interrupción del
noticiero a la hora del sismo.
El
histórico Hotel Regis ubicado en la zona centro de la ciudad de
México,
estaba completamente
derrumbado
y su reloj detuvo sus
manecillas
a las 7:22 horas. Muchos otros
edificios de la misma
zona
centro se
hallaban en ruinas, totalmente
derrumbados.
El hospital Juárez, edificio de once pisos se había redu- cido a
tres con una gran cantidad
pacientes
atrapados en- tre los escombros.
Muchos de ellos, bebés recién
nacidos. |
La mayor parte de los daños se concentraron en la zona centro,
en la parte antigua de la
ciudad,
los
que vivían fuera de esta zona no
conocían la magnitud de las
pérdidas. Los edificios
que
tenían
entre
5 y 15 pisos de altura sufrieron
los peores daños, los
hospitales, los
condominios más copulosos y
las
escuelas.
Muchos automóviles semi-destruidos,
mitad bien, mitad hechos
pedazos. Así también lucia la
ciudad de México mitad
destrozada y la mitad intacta,
pero en cierto sentido seguía
adelante....
En la secundaria "Héroes de Chapultepec", los docentes y los
alumnos quedaron atrapados,
por lo
menos siete de ellos murieron.